Cómo funciona

Un proceso reflexivo hace que alquilar una habitación se sienta manejable.

Pasa de un dormitorio sin uso a un acuerdo claro y cómodo, sin precipitar las decisiones que protegen tu hogar.

PASO 01

Decide qué te funciona

Piensa en la renta que prefieres, la duración del contrato, las horas de silencio, las visitas, las mascotas, el estacionamiento, las áreas compartidas y el nivel de interacción que quieres en casa.

Usa la guía para principiantes →
PASO 02

Prepara y fija el precio de la habitación

Crea un espacio limpio y cómodo y compara alquileres de habitaciones similares cerca de ti. Incluye servicios y amenidades compartidas al estimar el valor.

Aprende a fijar el precio →
PASO 03

Reúnete y evalúa de forma uniforme

Usa las mismas preguntas y criterios de evaluación para cada solicitante. Verifica identidad, ingresos, historial de alquiler y la información permitida por la ley aplicable.

Lee la guía de evaluación →
PASO 04

Acuerda antes de la mudanza

Hablen juntos las reglas de la casa y luego dejen por escrito la renta, los depósitos, los espacios compartidos, las visitas, el mantenimiento, el aviso y las expectativas de salida.

Prepara tus reglas de la casa →

Empieza con una lista, no con una suposición.

El kit gratuito te ayuda a organizar las decisiones más importantes antes de anunciar tu habitación.

Obtén el kit gratuito